Misioneros Evangélicos para Cristo
Desde Israel con Amor, Isaias 40.8

Israel 63 Años

Salmo 122.6


Año Nuevo

Como todos sabemos hoy es el último día del año 2011. (Al leer esta predica estaremos en Enero del 2012). En solo unas horas muchos de nosotros nos reuniremos con nuestra familia y seres queridos para despedir el año. Los que viven en el mundo lo harán con una gran fiesta, dónde las bebidas alcohólicas sobreabundaran, convirtiendo así ésta noche en una oportunidad más para que el enemigo continúe separando a la humanidad de Dios. Digo esto porque como todos saben, ésta noche muchos perderán su vida debido a accidentes automovilísticos debido a la embriaguez.

Otros no pudiendo razonar correctamente debido al alcohol, cometerán actos que traerán graves consecuencias a su vida, y a la de aquellos que le rodean. Como les dije, el mundo celebrará ésta noche de esa manera, pero desdichadamente, un buen grupo de creyentes se unirán a éstas fiestas o celebraciones, brindándole de esa forma una oportunidad más al enemigo para que entre a destruir lo que Dios ha iniciado en su vida.

¿Por qué sucede esto? ¿Cómo puede ser que personas que conocen la verdad puedan tropezar y caer?

 Yo diría que la razón principal por la que muchos tropiezan y caen es debido a que continúan viviendo en el pasado. Una vez que esto sucede, entonces nosotros mismos nos hacemos esclavos de éste mundo. ¿Por qué digo esto?

Digo esto porque nuestra conciencia constantemente nos acusara, cosa que nos conducirá a vivir una vida llena de remordimiento, en vez de tener una vida llena de gozo y paz que Dios desea que tengamos. ¿A cuántos les gustaría tener éste tipo de vida? ¿Cuántos desean tener una vida llena de paz y gozo en el Señor? ¿Cuántos desean tener un nuevo comienzo? Pasemos ahora a la Palabra de Dios para descubrir cómo podemos lograr esto. 

Isaías 43:18-19 - No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas. 19He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad.

Como acostumbro a decir, para tener un mejor entendimiento del mensaje de Dios para nosotros, nos será necesario hacer un breve repaso de historia. Isaías vivió durante el tiempo que el pueblo de Dios estaba dividido en dos reinos; Israel era el reino del norte y Judá era el reino del sur. Lo que estaba sucediendo en ese entonces es que el reino del norte había pecado grandemente contra Dios, y el reino del sur iba en la misma dirección. Cuando estudiamos lo que estaba aconteciendo con el pueblo de Dios en ese entonces encontramos que ellos le habían dado las espaldas a Dios, para conducir una vida llena de pecado. Es por esa razón que Isaías le advertía al pueblo de Judá del juicio pendiente de Dios debido a la depravación moral, corrupción política, injusticia social, y especialmente la idolatría espiritual.

Esto es algo que queda bien reflejado en las palabras del profeta como encontramos en Isaías 1:1-4 cuando leemos "Visión de Isaías hijo de Amoz, la cual vio acerca de Judá y Jerusalén en días de Uzías, Jotam, Acaz y Ezequías, reyes de Judá. 2Oíd, cielos, y escucha tú, tierra; porque habla Jehová: Crié hijos, y los engrandecí, y ellos se rebelaron contra mí. 3El buey conoce a su dueño, y el asno el pesebre de su señor; Israel no entiende, mi pueblo no tiene conocimiento. 4!!Oh gente pecadora, pueblo cargado de maldad, generación de malignos, hijos depravados! Dejaron a Jehová, provocaron a ira al Santo de Israel, se volvieron atrás". Debido a que éste pueblo no abandonaba el pecado, Isaías les profetizo que eventualmente ellos serian derrotados. Dios les entregaría en las manos de Babilonia para que nuevamente fueran cautivos y hechos esclavos.

Fíjense bien como esto queda bien declarado en Isaías 39:5-7 cuando leemos "Entonces dijo Isaías a Ezequías: Oye palabra de Jehová de los ejércitos: 6He aquí vienen días en que será llevado a Babilonia todo lo que hay en tu casa, y lo que tus padres han atesorado hasta hoy; ninguna cosa quedará, dice Jehová. 7De tus hijos que saldrán de ti, y que habrás engendrado, tomarán, y serán eunucos en el palacio del rey de Babilonia." ¿Por qué es importante que sepamos estas cosas? Es importante que sepamos todo esto porque todos debemos saber que existen consecuencias a pagar debido a nuestras acciones. Manteniendo éstas cosas en mente, continuemos ahora con nuestro estudio de hoy.

El pueblo de Judá todavía tendría cien años de dificultad antes de la caída de Israel, y setenta años de exilio, pero en estos versículos que utilizaremos hoy Dios le habla a ese pueblo a través de Isaías palabras de consolación.

Dios les estaba llamando a un nuevo comienzo, Dios les estaba llamando a un arrepentimiento. Pero, ¿qué nos dice esto a nosotros hoy en día? ¿Seremos nosotros llevados cautivos por Babilonia? La respuesta es que no seremos llevados cautivos a Babilonia de ese entonces, pero desdichadamente existen muchos creyentes cautivos de éste mundo.

Existen muchos que debido a la rebeldía, idolatría, falta de fuerza de voluntad, apatía y desanimo ya están cautivos y son esclavos de éste mundo de maldad. Pero si te encuentras en esa situación, entonces debes saber que Dios desea hacer algo nuevo en tu vida. Estamos a punto de iniciar un nuevo año, y Dios te llama que tengas un nuevo comienzo. ¿Cuántos desean tener un nuevo comienzo en el día de hoy? ¿Cómo podemos lograr esto? Exploremos ahora estos dos pequeños versículos para encontrar la respuesta a nuestra pregunta.

Lo primero que encontramos aquí es "No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas”.

Esto aquí es de suma importancia, así que dile a la persona que tienes a tu lado, "no os acordéis de las cosas pasadas". Quizás algunos se pregunten, ¿por qué es esto tan importante? Esto es de suma importancia porque nuestro adversario utilizara nuestro pasado y faltas para acusarnos; usara nuestro pasado y faltas para mantenernos esclavos de nuestra propia conciencia. Nuestro adversario utilizara nuestro pasado para que nunca logremos vivir la vida que Dios quiere que vivamos. ¿Cómo desea Dios que vivamos? Fíjense bien lo que encontramos en Filipenses 4:4 cuando leemos "Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo! Regocijaos!" Dile a la persona que tienes a tu lado, regocíjate en el Señor.

Dios nos quiere contentos, llenos de gozo, siempre en victoria. Pero nuestro adversario utilizara nuestro pasado para tratar que esto no suceda. Nuestro adversario tratara de usar nuestro pasado para cegarnos a todo lo que Dios ha hecho, está haciendo y hará por nosotros. Ahora bien, deseo detenerme aquí y hacer una breve aclaración. Con esto que les he dicho no les estoy diciendo ni implicando que debemos olvidarnos del lugar de dónde Cristo nos saco, limpio, y purifico. Es más, esto es algo que siempre debemos tener en mente, y tenemos que testificar de ello. Esto es algo que queda bien reflejado en Hechos 10:40-43 cuando leemos "A éste levantó Dios al tercer día, e hizo que se manifestase; 41no a todo el pueblo, sino a los testigos que Dios había ordenado de antemano, a nosotros que comimos y bebimos con él después que resucitó de los muertos. 42Y nos mandó que predicásemos al pueblo, y testificásemos que él es el que Dios ha puesto por Juez de vivos y muertos. 43De éste dan testimonio todos los profetas, que todos los que en él creyeren, recibirán perdón de pecados por su nombre". Así que tenemos que testificar de éstas cosas para que la gloria, poder, y misericordia de Dios sea reflejada en nuestra vida. Tenemos que testificar de dónde Dios nos saco para glorificar a Dios. Pero lo que no podemos hacer es permitir que estas cosas pasadas influencien de la manera que ahora pensamos, o que afecten de la manera que ahora nos sentimos. Ésa vida que una vez conducimos, ésa vida pecaminosa, ésa vida que nos conducía lejos de Dios y directamente al infierno, no puede influenciar nuestro presente y no tiene lugar alguno en nuestro futuro.

Es tal como nos dice el apóstol en 2 Corintios 5:17 cuando leemos "De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas". Pero si continuamos viviendo en el pasado, entonces nunca llegaremos ser lo que Dios desea que seamos. Si le permitimos al diablo que nos acuse, si le permitimos al diablo que nos mantenga concentrado en los errores del pasado, entonces nunca llegaremos al lugar donde Dios nos quiere. Esto fue exactamente lo que le paso al pueblo de Dios en ese entonces. Ese pueblo que Dios libero después de más de 400 años de esclavitud de Egipto, éste pueblo que Dios condujo a la tierra prometida y le entrego victoria tras victoria, ahora se habían rebelado en contra de Él. Ellos vieron Su poder, majestad y gloria.

Vieron señales y prodigios, pero no obstante todo esto, le faltaban, y permitieron ser conducidos por el enemigo fuera de la voluntad de Dios y nuevamente a la esclavitud del pecado. En otras palabras, el enemigo detuvo el progreso de ese pueblo con lo mismo que detuvo a sus antecesores en el desierto; lo hizo con demonios de apatía, rebeldía, y desanimo.

No podemos permitirle al enemigo que nos detenga, no podemos permitirle al enemigo que invada nuestra mente. Tenemos que renovar de la manera que pensamos, tenemos que concentrarnos en lo que Dios está haciendo en nuestra vida, y mirar hacia el futuro y lo que hará. Tenemos que hacer como encontramos en Romanos 12:2 cuando leemos "No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta".

Continuando leemos: “He aquí que yo hago cosa nueva”. Dios quiere hacer algo nuevo con tu vida en el día de hoy, Dios quiere renovarte, Dios quiere fortalecerte. Dile a la persona que tienes a tu lado, Dios va hacer algo nuevo en mi vida hoy. Dios está buscando a personas que confíen en Él, está buscando a personas que dependan de Él. Como creyentes tenemos que comenzar a depender más de Dios y menos de nuestras propias habilidades. Y una vez que esto sucede, entonces comenzaremos a experimentar el poder de Dios en toda situación. Una vez que esto sucede, entonces podremos experimentar lo que encontramos en Deuteronomio 28:6-7 cuando leemos " Bendito serás en tu entrar, y bendito en tu salir. 7Jehová derrotará a tus enemigos que se levantaren contra ti; por un camino saldrán contra ti, y por siete caminos huirán de delante de ti".

¿Cuántos desean experimentar el poder de Dios en su vida? ¿Cuántos desean que Dios haga algo nuevo en su vida hoy? Dios quiere hacer algo nuevo en nuestra vida, y la palabra aquí nos dice: “pronto saldrá a luz”. Esto es promesa de Dios, y nos afirma que Dios si obrara, y que Dios si se glorificara en nuestra vida. Pero aquí también leemos “¿no la conoceréis?”. ¿Por qué esta pregunta?

Ésta pregunta es de suma importancia porque lo que sucede es que muchos no alcanzan ver las bendiciones de Dios. Muchos no alcanzan recibir lo que Dios tiene para ellos porque en vez de buscar más de Dios se alejan de Él. Muchos no alcanzan ver las bendiciones de Dios, y la mayor razón por esto es porque no están dispuestos a reconocer sus faltas. Después de todo, ¿cómo puede alguien pensar que recibirá bendiciones de Dios si continúa una vida llena de pecado?

Recordemos que Dios no puede habitar en medio del pecado. Y es por eso mismo que Él nos llama a la santidad, como encontramos en Levítico 20:26 cuando leemos "Habéis, pues, de serme santos, porque yo Jehová soy santo, y os he apartado de los pueblos para que seáis míos". Dile a la persona que tienes a tu lado, Dios nos aparto para ser suyos. Esto es algo que el pueblo de ese entonces ignoro por completo, y la consecuencia fue que ellos dejaron de recibir las bendiciones de Dios, lo que resulto en que ellos fuesen llevados nuevamente cautivos. La verdad es que tal como ellos, ninguna persona recibirá bendiciones si continua en ese camino que bien sabe le aleja de Dios. Ninguna persona recibirá bendición sin antes reconocer sus faltas, y tener un genuino arrepentimiento. Es como encontramos en Proverbios 28:13 cuando leemos "El que encubre sus pecados no prosperará; Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia". Pero cuando esto sucede, entonces Dios entra en acción.

Cuando existe un verdadero arrepentimiento en la vida de una persona, Dios obra y hace algo nuevo en esa vida. Dile a la persona que tienes a tu lado “Dios va hacer algo nuevo en mi vida hoy”.

¿Qué hará Dios en nuestra vida hoy? La Palabra nos dice: “Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad”. Estas fueron palabras de consolación al pueblo de Judá; Dios les dijo que Él nuevamente les liberaría de la esclavitud, que Él nuevamente les guiaría, pero a nosotros hoy nos habla tan fuerte como a ellos en ese entonces.

A nosotros nos dice que si confiamos, Él nos guiara a través de esas pruebas que estamos pasando. Escucha hoy que el Señor te dice "Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo" (Juan 16:33). Él quiere abrirnos hoy un camino nuevo lleno de Su presencia para que podamos atravesar ese desierto de depresión, y desanimo sin caer. Él quiere abrir hoy un camino nuevo en ese desierto para que podamos superar la rebeldía y apatía. Él quiere darnos hoy de beber de ese rió de aguas viva para que nunca más estemos sedientos.

Escucha hoy que el Señor te dice "Respondió Jesús y le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; 14mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna" (Juan 4:13-14). No podemos permitirle al enemigo que nos desvié del camino que Dios ha escogido para nosotros. No podemos permitirle al enemigo que nos deprima o desanime trayendo a memoria nuestro pasado; tenemos que concentrarnos en Dios, tenemos que concentrarnos en lo que Él quiere hacer con nosotros.

Para concluir. El pueblo de Dios en ese entonces estaba a punto de ser capturados y llevados a la esclavitud nuevamente por Babilonia. A causa de su desobediencia y rebeldía Dios permitiría que ellos nuevamente fuesen capturados, pero aquí el profeta Isaías les trajo un mensaje lleno de esperanza y poder. Dios les dijo que Él les liberaría y haría cosas aun mayores de las que Él había hecho cuando les libero de las manos de Egipto.

Desdichadamente a pesar de las advertencias del profeta éste pueblo continuo en un camino de pecado y rebeldía, el cual les condujo a caer nuevamente bajo el dominio de Babilonia. Lo triste de todo es que a pesar de los numerosos ejemplos que encontramos en la Biblia que nos dejan saber el resultadlo final de estas acciones, muchos en el pueblo de Dios de hoy continúan cayendo nuevamente en la esclavitud de Satanás debido a lo mismo. Dios le dijo a ese pueblo que haría cosa nueva, que haría aun mayores cosas con ellos, pero para que esto sucediera, ellos tendrían que volverse a Él. Dios nos habla a nosotros igual, tenemos que volvernos a Dios y dejar la vida pecaminosa, tenemos que volvernos a Dios y dejar nuestra rebeldía, apatía, y desanimo. Dios quiere hacer algo nuevo en nuestra vida, Él quiere restaurarnos y utilizarnos. Estamos a punto de iniciar un nuevo año, pero también puedes estar a punto de iniciar una nueva vida.

Examínate hoy, reflexiona y pregúntate, ¿me encuentro esclavo a las cosas de éste mundo? ¿Estoy a punto de ser llevado cautivo a causa de mi rebeldía, apatía, o desanimo? Escucha hoy que Dios te dice: “He aquí que yo hago cosa nueva”. Dios desea hacer cosa nueva en tu vida hoy. Él puede renovarte, y Él quiere bendecirte, pero tienes que quererlo...

                                                  Ø Ministerios Evangélicos Yeshua Vive & Reina

                                                                                   Ø yeshuavive@yahoo.com


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